




Hace tres o cuatro días lo dije, que empezaba el baile, ¡y vaya tela como ha empezado!
Un individuo ha matado a tiros a 4 personas, dicen que era un tipo raro, que se vestía de Rambo o de sheriff, que tal y que cual.
Si, si, pero el tipo llevaba 20 años trabajando como un mulo de albañil en una empresa, y digo yo que para estar dos décadas trabajando en una empresa familiar no sería muy mal trabajador, de lo contrario le habrían dado el pasaporte rápidamente.
La puta crisis está detrás de esta tragedia, que mucho me temo no va a ser la última, ni siquiera la más violenta, el hombre tenía montada su vida, como cualquiera, sobre su trabajo y sobre su sueldo, pero ¡ay! amigos, llego la crisis, y claro, la empresa constructora que sufre la crisis como cualquier otra decide despedir a algunos trabajadores, y como es normal despide al más viejo, sin tener en cuenta que lleva 20 años levantando esa empresa con el esfuerzo de sus riñones, le da el despido, pero para más INRI la indemnización se la dan con un cheque sin fondos, el hombre va tirando de VISA hasta que le paguen lo que le deben, va al banco un día sí y otro también, al banco donde toda su vida ha tenido su dinero, el banco que durante 20 años ha negociado con sus ingresos, el banco que le ha cobrado comisiones de todo tipo, el banco que ha vivido de su pequeña economía como viven de la economía de todos nosotros, ese banco no entiende de barcos, el banco le informa que debe dinero y que si no paga lo que debe, 4500 euros, ejecutaran su deuda y le embargaran su casa.
La desesperación es así de peligrosa, este hombre “raro” de toda la vida, jamás había atentado contra nadie, había sido un buen trabajador y se ganaba el pan con el sudor de su frente, al tiempo que le proporcionaba buenos dividendos a sus jefes, que seguramente tendrían buenas casas y buenos coches, y también le proporcionaba negocio a su banco, ¿qué sería de los bancos sin la calderilla que le aportamos los pequeños ahorradores?
La crispación social va en aumento, en preocupante aumento, Europa anda calentita, en Italia, Grecia, Inglaterra y Francia de momento las cosas ya están algo más que caldeadas, los Gobiernos no dejan de apretarnos las clavijas, nos van despojando decreto a decreto de todos los derechos que habíamos conseguido tras siglos de lucha.
En poco más de dos años se nos ha caído el ídolo, la sociedad del bienestar, el mundo democrático, tenía los pies de barro, a esta democracia de opereta se le ha caído la careta, nos tenían, y aun tienen a muchísimos, drogados con el deporte y la televisión basura, todos cómodamente en el sofá en la más pura inopia, tragándonos y haciéndonos interiorizar en lo más profundo de nuestros entresijos, sin saberlo, unos conceptos destructivos, vertidos sin vergüenza y sin cesar por los medios de comunicación, aborregando a la sociedad que reniega de aquellos a los que les debe precisamente el bienestar del que venía disfrutando.
La democracia no es poner una papeleta en una urna cada cuatro años.
¡Qué bien lo han hecho!, durante dos décadas nos han cebado con aquel viejo truco del panem et circenses, venga a darnos dinero y a endeudarnos para pagar vacaciones, casas, coches y todo aquello que nos dicen que es absolutamente necesario en la vida, ahora todos endeudados en la medida que nos permitían nuestros sueldos, quizás hasta algo más de lo que nos permitían estos, y empieza la movida, “los mercados” no están contentos, se ve que no ganan los suficientes millones de dólares o de euros y se inventan una crisis, la lían parda y mandan al paro a millones de parias, y ahora viene lo gordo, si quieres conservar una pequeña parte de lo que tenias, esto es lo que hay, la reforma laboral, la reforma de las pensiones, las bajadas de sueldos, las subidas de impuestos y el cinturón en el ultimo agujero, el que quiera seguir jugando en esta rueda a calla y mamar.
Es lo que hay, también hay claro, escopetas y desesperación, mala combinación.