
Puse señor, hete aquí que un buen día llego a
mis redes sociales un “meme” descojonante, donde un personaje llamado “El Camero
del Antifaz” definía con una fina ironía y un gran sentido del humor a personas
públicas de mi pueblo, miembros de una plataforma ciudadana, y a los que no
tengo el disgusto de conocer, a ninguno de ellos ni ellas. Que es lo que tiene
ser una persona publica en tu entorno, que puedes ser criticado y sujeto de bromas,
y eso tienen que saber que va con el cargo, si no que se lo digan al mismísimo
rey de España o a Donald Trump.
El caso es que al unísono una “amiga” de
facebook me escribe amigablemente por privado, me pide permiso para compartir
mis publicaciones, me hace consultas profesionales (soy enfermera) de tal modo
que, como quiera que a mi no me gusta hablar por privado con gente que no conozco, decido
invitarla a un café, y así lo hicimos. Durante la charla cafeteril la pobre
mujer intentó comerme el coco contra el alcalde de mi pueblo, que por cierto es
amigo personal mío, además de pertenecer a mi partido, y me informó de que ella era bruja, que leía el tarot y
hacia ciertos trabajos.
Pues bien, a raíz de publicar el meme del
Camero del Antifaz, empezó una especie de tormenta totalmente externa a mí. Yo
tengo configurado mi facebook de manera
que solo mis amistades pueden ver mis publicaciones, y se ve que una de las
personas públicas que aparecen en esa publicación humorística (la de la foto con la boca torcida)se sintió
ofendida. Dado que no tengo el disgusto de tenerla entre mis amistades, me
escribió por privado tachándome de maleducada y no sé cuantas cosas más, y yo
que me significo por ser más clara que el agua de una fuente, ni corta ni
perezosa publiqué esos mensajes privados en mi muro.
La susodicha se revolvió como
un alacrán y volvió por privado a retarme a darle participación en mi muro para
entablar una batalla dialéctica, como es natural pasé de ella como de comer
caca, de tal forma que usó otro muro, el de un
grupo que ella regenta y se llama Camas realmente sin censura, allí llego
a cagarse en mi puta madre, a insultarme con todo tipo de calificativos y a
denigrarme, supongo que con la intención de que le entrase al trapo, pero una
vez más, pase de ella como de comer caca.
Viendo el pleito mal parado para ella, y sin
poder desfogar directamente, mandó a una emisaria a mi muro, su amiga y compañera
de grupo que dice ella que es bruja. Allí comenzó la campaña de defensa de su
colega de plataforma, porque ¿no lo he dicho aun? Ah sí, que es en ese grupo donde la plataforma ciudadana publica insultos de parte del presidente de la
mencionada plataforma, donde lapidan a quien no comulgue con sus ruedas de
molino, donde hacen oposición al actual equipo de gobierno del ayuntamiento,
dado que en la realidad la oposición es inexistente
¿Qué quienes son los
plataformeros? Pues gente que está ya haciendo su campaña a las próximas municipales,
que si ven una caca de perro en el suelo la fotografían, la publican y culpan
al alcalde, al dueño del perro que ha dejado la caca no, al alcalde….¿Se entiende
por dónde van los tiros? ¡Exacto! Por ahí mismo van.
A lo que iba y el leit motiv de esta entrada,
que la bruja empezó queriendo darme leña ¡Y bonita soy yo! ¿Leña quieres? ¡Pues
leña vas a tener! La pobre bruja empezó a publicar a troche y moche frases lapidarias de esas
que se sacan de páginas de internet, yo otra vez pasé como de comer caca (esto
se está convirtiendo en una costumbre ya) y viendo que no entraba, vino cual
adalid defensor de su amiga, la del meme, a mi
muro a darme leña directamente.
Pero conmigo no puede esa bruja, ni un pelotón
de brujas, y como de muebles en el encéfalo anda escasita la mujer, no se le
ocurre otra cosa que amenazar con arruinarle el negocio que regenta a una amiga
mía que intervino en el hilo diciéndome que mandara al carajo a la bruja, bruja
que a su vez le espetó a mi amiga que le
iba a hacer un trabajo para cerrarle el negocio.
Y ahí ya se formó la marimorena, que mis amigos
de mi muro entraron a defenderme y ella centrando en mi sus furias internas ¿que
se le ocurre hacer? Sí, eso mismo, una brujería,
y viene y me pone la puerta perdida de cristales rotos con liquido que sabrá
Dios que era, y la consabida vela negra encendida en la misma puerta, poniendo
en riesgo la seguridad de mi casa, no por la brujería, si no por el peligro de
provocar un incendio, dado que en la misma entrada, justo detrás de la puerta,
hay un sello de silicona, y que ayer mismo al mármol de la entrada le habían hecho
un tratamiento con un liquido inflamable ¡Valiente bruja! ¿No sabe lo que hay detrás
de la puerta?
Total que a lo que iba, que estas son la clase
de personas que dicen que “defienden” los intereses de sus vecinos ¡Ya se ve! Haciendo
magia para arruinar negocios y poniendo velas negras ¡Ay bruja Lola! Y compañía…..
Pues nada que a mí eso de la brujería me deja fría
porque NO TENGO MIEDO.
La próxima vez a ver si en vez de una vela deja
una caja y me hace el avío, por si se va la luz.
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