viernes, 13 de enero de 2017

ES PARA TI ¡SI, PARA TI! ¡LEE CON ATENCIÓN!


Hola ¿Cómo estás?  ¡Sí, a ti! es a ti, a ti que te gusta asomarte a Google, a Facebook o a mi blog y  seguirme para buscar, escarbar y olisquear como un perro de presa.

A ti que, sin motivo ni razón, te ha dado por insultarme y perseguirme, por ir contra mí, cuando yo siempre he intentado ayudarte, sin tener ninguna obligación de hacerlo, simplemente por  querer ser una buena compañera.

¿Te acuerdas cuando trabajaste en mi servicio? ¿Te acuerdas que no soportabas a tu compañera? ¿Quién te ponía los subtítulos en la televisión? ¿Quién te avisaba de tus timbres? ¿Quién le decía a tu compañera que tuviera en cuenta tu problema? ¡Yo!

Luego decidiste irte, otra vez irte, a otro servicio ¿A cuanta gente has desplazado en tu periplo hasta poner el huevo donde ahora estás?  ¡A mucha gente!  Has ido buscando lo mejor para ti ¿verdad? Entonces tú sí puedes ir de un sitio a otro hasta conseguir estar a gusto, pero yo no ¿Por qué has decidido que yo no puedo?

En mi servicio cambian las condiciones de trabajo, y yo no quiero las nuevas (igual que a ti te pasó en su día), por tanto debo irme de un sitio donde trabajo a gusto a otro que desconozco, pero que reúne mis actuales condiciones laborales ¿Crees que para mí es un plato de gusto? ¡No lo es! en absoluto lo es. Cambiar a ciertas edades es, cuanto menos, preocupante.

¿Tengo yo la culpa de que tu compañera estuviera en un sitio que según la normativa no le correspondía?  A mí me desplazan obligatoriamente, y yo busco lo mejor para mí, si resulta que ese “lo mejor para mí” es el puesto de quien esta indebidamente en un lugar que no le corresponde, no es culpa mía, será culpa de quien sea que la haya situado allí, y de ella misma que sabe que esta donde no debe estar.

No contentan con bajar a mi puesto de trabajo, sin haberte llamado nadie y a meterte en asuntos que no son de tu incumbencia, a increparme, acusarme, tratar de hacerme sentir culpable por pedir lo que me corresponde por normativa, decirme que la persona a la que desplazo (que se va a otro servicio, no que se queda en el paro) tiene obligaciones familiares ¿acaso yo no las tengo? y decirme a voces por los pasillos que “soy una mala persona y una mala compañera”  (motivo por el cual te puse un parte, parte que por otro lado de momento he dejado parado) te vas a hablar con instancias superiores para pedir que, ya que la compañera se debe de ir por estar en un sitio que no le corresponde, que vaya otra persona que no sea yo.

Esa compañera que has pedido que vaya en mi lugar, desconocía por completo lo que está pasando, está muy a gusto en su servicio, y no le ha resultado agradable ni le ha gustado un pelo que usen su nombre sin su consentimiento para una jugada tan cochina. Es más, tengo noticias de que se ha enfadado bastante cuando la han llamado para preguntarle que qué pito tocaba en esta sinfonía, y a ti te ha puesto en tu sitio ¡Es natural! lo que haría cualquier persona con dos dedos de frente.

Ahora yo me pregunto ¿todo este lío lo has montado tu sola? ¿tú das para esto? ¿este huevo es de esta gallina? Sinceramente ¡lo dudo mucho! Más bien creo que eres la portavoz de inquietudes ajenas, lo que en mi pueblo llaman la “tonta útil” la voz de su amo, la mensajera que al final acaba pagando los trastos rotos, porque ¿tú te has preguntado las connotaciones de lo que estás haciendo, y las consecuencias que te pueden traer este tipo de actuaciones? ¿sabes que esto tiene un nombre en el código penal?  ¿sabes que puede estar tipificado como mobbing y puede ser constitutivo de delito? Dudo mucho que ni siquiera hayas pensado en ello.

Y ahora, por último, métete la mano en el corazón, ponte en mis zapatos  y piensa que eres tú la que se tiene que ir obligatoriamente del servicio en donde esta muy a gusto, y que la alternativa a no desplazar a otra persona  (que es a la que por normativa le toca irse a su servicio, en el que debería haber estado siempre, sí o sí) es irte a otro edificio del complejo donde trabajamos, sitios que nadie quiere ¿lo harías?  ¿o más bien tratarías de luchar, como has hecho ya muchas veces, por conseguir el sitio que te guste? ¡Ojo! Que digo el que te guste, en mi caso además es el que por normativa me corresponde.

Reflexiona un poquito, y deja ya de estar metida en ese caldero donde os estáis cociendo en vuestro propio caldo, yo no quiero hacer daño a nadie y busco, como cualquiera buscaría, lo mejor para mí, que soy buena persona, pero no aspiro a ser santa.

Con todo esto te informo, pasa la información o pasa todo el artículo a quien te manda, que mi intención es ir por las buenas, sin mirar atrás, y espero encontrar lo mismo cuando llegue.

Voy en son de paz, no quiero guerras, pero también te digo que si hay que ir a la guerra, se va.  Y para tu información te digo que no hay enemigo pequeño.

¡Tú misma!


Feliz año.

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